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Lo que más nos disgusta al trabajar en equipo

Trabajar en equipo es uno de los principales valores de una empresa y que realmente refleja la misión de una compañía. Dentro del artículo “The most annoying pitfalls of teamwork–and how to fix them” (Los mayores escollos que molestan a un equipo de trabajo y cómo solucionarlos) nos dan 5 razones más comunes por las que empleados suelen molestarse a lo que le acompaña las mejores soluciones para solventarlo

Sobreestimar los objetivos abstractos de una empresa:

Steve Jobs era conocido por hacer hincapié en sus conferencias en cómo su empresa podría cambiar el mundo. Pero cuando las empresas sobrestiman el poder motivador de los objetivos abstractos, corren el riesgo de no prestar atención a los más concreto, las recompensas personales . Si los empleados no entienden cómo trabajar alineados a la visión de la compañía y de la que se benefician personalmente, será muy difícil para la puedan acometer su función de forma eficiente .

La solución : Asegurarse de que las grandes metas colectivas, se alinean con las pequeñas, objetivos personales que dirigidos hacia el desempeño

No infravalorar cada uno de los roles profesionales:

Muchos equipos piensan que simplemente con el talento adecuado en el trabajo es lo necesario para que  un equipo tenga éxito. Pero una investigación ha demostrado que se necesita una estructura clara y unas funciones interdependientes bien definidas con el fin de aprovechar mejor los puntos fuertes de cada uno de los miembros del equipo . Un equipo de ensueño no significa muchos empleados sino que todo el mundo tenga claro sus responsabilidades.

La solución: los equipos bien estructurados generalmente superan a aquellos que tienen más talento en bruto. Tómate tu tiempo para encontrar las funciones y la estructura que tenga sentido para tu equipo.

Demasiadas reglas:

Los seres humanos amamos las reglas. Nuestra capacidad de hacer y seguir nos define como especie y nos permite interactuar como seres sociales. Así que no es de extrañar que muchos equipos traten de planificarse para todas las situaciones posibles. Pero esta idea es a la vez perdida de tiempo y ineficaz. En cambio, es mucho más inteligente poner en práctica sólo unas pocas grandes reglas que tengan un gran impacto en el negocio.

La solución: Enfocarse en pocas reglas que puedan hacer la diferencia más grande en la cultura y en el rendimiento del equipo. Estas reglas suelen refieren a cómo se va a compartir información, tomar decisiones y resolver conflictos.

Haciendo caso omiso de la reflexión:

Somos muy susceptibles a un fenómeno conocido como sesgo de los resultados, en los que la gente juzga la eficacia de sus decisiones en función de si el resultado final ha sido un éxito o no. Pero los equipos a menudo tienen margen de mejora, incluso cuando se encuentran con sus objetivos y, a veces, las personas a tomar buenas decisiones y todavía no alcanzar el éxito. En un mundo caracterizado por la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad, es importante para hacer espacio para la reflexión, tanto cuando las cosas van bien y cuando no lo son. Sin embargo, con demasiada frecuencia, las empresas límite de tiempo para la reflexión formal para retiros anuales y trimestrales. En realidad, la reflexión debe estar teniendo lugar con mucha más frecuencia.

La solución: recuerda que el check-ins no siempre tienen que ser grandes asuntos reservados para retiros de un día de duración. Pueden ser tan simple como una reunión semanal de pie.

El no poder vender el cambio:

Puede que tengas razón con tu idea, pero en última instancia, no has conseguido el éxito. Pongamos por ejemplo el caso de Lloyd Braun, ejecutivo de la ABC, reconocido por su éxito de la serie de televisiónPerdido. Braun estaba tan convencido de que su idea sería un golpe de efecto en la industria que consiguió tener luz verde para el piloto más caro de la historia: $ 12 millones. Desgraciadamente no tuvo tiempo para vender a su equipo su visión. Así que a pesar de que su intuición era correcta, fue despedido antes de que el espectáculo se estrenara.

La solución: La fuerza de voluntad y el carisma no son suficientes para impulsar el cambio. Hay que trabajar duro para conseguir que el resto de tu equipo ‘compre’  una nueva idea y obtener su apoyo colectivo.

 

 

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